Sobre mí

Una historia de constancia y amor por lo que hago

Soy Claudia, y este rincón rosa nació de una ilusión: transformar una antigua heladería en un espacio cálido, coqueto y lleno de sabor.
Después de dos años de esfuerzo, cariño y muchas meriendas compartidas, Damaflor es hoy un lugar donde cada detalle está pensado para que te sientas bien.

Aquí no solo servimos crepes y cafés:
servimos momentos bonitos, charlas que se alargan, meriendas que se recuerdan.

Me encanta ver cómo cada persona que entra se relaja, sonríe y disfruta.
Por eso cuido cada flor, cada taza, cada receta. Porque creo que la belleza está en lo cotidiano… y en lo bien hecho.

fgd

¿Qué encontrarás aquí?

– Un ambiente acogedor, con toques veraniegos y flores frescas
– Una carta pensada para todos los gustos: dulce, salado, clásico o atrevido
– Atención cercana, familiar y con mucho mimo
– Un espacio ideal para venir en pareja, con amigos o en familia

Un rincón costero lleno de sabor y flores

Scroll al inicio